Alianza Para el Progreso: ¿Traición interna en Trujillo?

A solo unos meses de celebrarse las elecciones regionales y municipales del próximo domingo 4 de octubre de 2026, la tensión interna en las principales agrupaciones electorales del país ha comenzado a desbordarse. En La Libertad, cuna y bastión histórico de Alianza Para el Progreso, se vive un terremoto político sin precedentes. Una reciente reunión a puertas cerradas con el fundador del partido, César Acuña Peralta, ha encendido las alarmas sobre una presunta traición y reestructuración de poder en el norte peruano, desatando una ola de especulaciones y duras críticas entre sus militantes.

El foco de la tormenta radica en Trujillo, donde un sector de postulantes municipales, bautizados en los pasillos de la política trujillana como «Los Judas», ha planteado formalmente descabezar la coordinación regional partidaria. El objetivo es claro: remover a Martín Namay de su cargo dirigencial estratégico y colocar en su reemplazo a Mario Reyna, actual candidato a la alcaldía provincial de Trujillo. Este movimiento ha generado un fuerte sismo que redefine el panorama de los candidatos que buscan el voto popular en la región norteña.

La reunión secreta: ¿Quiénes buscan el recambio en Alianza Para el Progreso?

Según revelaron fuentes de alta fidelidad de la interna partidaria, el pasado sábado se llevó a cabo lo que muchos han denominado «la reunión del pacto». En esta cita clave participó el líder máximo de Alianza Para el Progreso, César Acuña, junto con un grupo selecto de postulantes a diversas alcaldías distritales. Entre los asistentes se encontraban Mario Reyna (Trujillo), Junior Aguirre Álvarez (El Porvenir), James Pérez (Florencia de Mora), Luis Pérez Fernández (Moche) y Jorge Luis Sigüenza (Alto Trujillo).

El argumento central presentado ante Acuña Peralta para exigir el cambio de timón fue directo: aseguran que Martín Namay «ya no suma» a las campañas locales. Al no haber podido concretar una postulación propia para estos comicios de 2026, los reclamantes sostienen que el partido requiere con urgencia un rostro visible, dinámico y con presencia activa en la contienda. Para este grupo de presión, Mario Reyna reúne el perfil ideal para asumir la conducción de la campaña de cara al proceso electoral de octubre.

Sin embargo, esta maniobra no cuenta con el respaldo unánime de las bases de uno de los partidos políticos más influyentes del país. De hecho, se confirmó la llamativa ausencia en dicha reunión de los aspirantes de APP a los distritos clave de Laredo, La Esperanza y Víctor Larco. Este vacío evidencia una profunda división interna que amenaza con fragmentar el voto de los simpatizantes de la lampa en Trujillo y debilitar su hegemonía tradicional frente a otras fuerzas políticas.

El factor Namay y el malestar en la interna de APP

La noticia de esta petición no tardó en filtrarse a la prensa y en llegar a oídos del propio Martín Namay. El actual coordinador regional, quien ha venido realizando un constante trabajo de campo acompañando a diversas delegaciones distritales en La Libertad, se encontraría sumamente incómodo y decepcionado ante el pedido del bloque liderado por Reyna. A través de sus redes sociales, Namay ha buscado proyectar una imagen de unidad y fortaleza partidaria, pero tras bambalinas la desconfianza es absoluta.

Este escenario de «guerra fría» dentro de la organización norteña complica el diseño estratégico de la campaña de Alianza Para el Progreso. En lugar de consolidar una propuesta programática unificada para Trujillo, los esfuerzos se están diluyendo en disputas de poder interna, algo que podría pasarles factura en las urnas el 4 de octubre de 2026. Los ciudadanos trujillanos, cansados de las rencillas políticas, siguen de cerca estas noticias de actualidad para evaluar si el partido de Acuña merece continuar al mando de las principales alcaldías de la región.

El rol del JNE y la ONPE en la democracia interna de los partidos

Cualquier cambio formal en las directivas regionales o comités de los partidos políticos en el Perú debe pasar por filtros sumamente estrictos. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) fiscalizan con rigor los procesos de democracia interna y las modificaciones en las actas de afiliación y dirigencias nacionales y regionales.

Toda reestructuración debe estar en perfecta consonancia con la Ley de Organizaciones Políticas vigente y los estatutos oficiales registrados ante la plataforma del Estado (Gob.pe). Asimismo, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) cumple un papel fundamental al validar la identidad y el padrón de afiliados de cada organización. Una disputa administrativa o un cambio no regularizado a estas alturas de la campaña electoral podría acarrear sanciones o incluso trabas en la inscripción de listas, un riesgo que César Acuña evalúa minuciosamente antes de tomar una decisión definitiva.

¿Qué le depara a Alianza Para el Progreso de cara a octubre de 2026?

César Acuña Peralta se encuentra en una encrucijada determinante. Por un lado, acceder a las peticiones de los candidatos de Trujillo podría inyectar un nuevo dinamismo mediático bajo el liderazgo de Mario Reyna, pero a costa de convalidar lo que internamente se califica como una «traición» hacia un cuadro leal como Martín Namay. Por el otro lado, mantener a Namay podría enfriar el entusiasmo de candidatos distritales clave que sienten que no cuentan con el respaldo estratégico necesario para asegurar el triunfo.

A pocos meses del día de la votación, el desenlace de esta pugna por el control del comando de campaña en La Libertad marcará un antes y un después en el desempeño electoral de APP. Lo único seguro es que la gobernabilidad y el futuro de Trujillo están en juego, y los electores tendrán la última palabra en las urnas.

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